| Por qué el Príncipe de Gales nunca será un Dandy |
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 El Dandy.net quiere desmontar un mito. Basta ya de farsas. En la aburridísima lectura diaria de mis periódicos, he encontrado esta perla en el británico Daily Mail. Me resisto a traducirlo. Ya se sabe... Traduttore, tradittore. Así que lo reproduzco tal cual para solaz de los amantes del tonillo irónico de nuestros vecinos anglosajones.
Basta ya. Es fácil parecer elegante y ser proclamado Dandy por la caterva de incultos que nos rodean. Pero ser Dandy es algo más. Y Charles, decididamente, no lo es. Les dejo leer. Disfruten. Yo todavía lo estoy haciendo...
You could explain away the well-worn coats on the grounds of comfort. But such shabby shoes are an unmistakable sign that the Royals are feeling the credit crunch. Prince Charles and Camilla seemed to have rummaged deep into their closets for a visit to Hereford Cathedral yesterday. The Duchess of Cornwall’s coat had faded since she was last pictured in it in 2007. And Charles, 60, was in a camel overcoat that is at least six years old – and which appeared to need a stitch or two on the hem.
His footwear was the most battered of all, however, with cracked and faded leather, scuffed toes and thinning soles. The shoes, which are thought to have cost around £2,500, were lovingly polished to a shine. But even so, many of us would deem them suitable only for gardening. The couple are known to be lovers of quality clothing, with the prince favouring expensive made-to-measure suits and costly bespoke shoes like these. Camilla, 61, is no stranger to £800 hats and exclusive designer dresses.
But these days, like the rest of us, they are not wasting a penn’orth of wear.
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Cuarto de las Trivialidades
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 Caballeros, estamos de enhorabuena. Una publicación del calibre de L’Uomo Vogue se ha hecho eco de la existencia de este blog. La revista señera para caballeros del Grupo Condé Nast ha tenido a bien reseñar este blog en su número 392 de Julio-Agosto.
En la página 223, en el artículo titulado “Dandyland’s STARS in the DIGITAL era”, firmado por Christian M. Chensvold y Nick Willard, de la web Dandyism.net, se da un repaso al panorama dandístico en el universo virtual. Según reza el titular, para los escritores el dandismo está muerto desde hace un siglo y medio. Aunque varios bloggers, en Europa y América, demuestran que está todavía vivo y coleando. Y que florece sobre todo en la red de redes. Bueno es ser promocionado desde uno de los altavoces del mundo editorial masculino, aunque seguimos proclamando que el dandismo y la moda no tienen nada que ver. Para abundar en este tema, recomiendo visitar nuestra entrada sobre el asunto, pinchando aquí.
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Cuarto de las Trivialidades
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 Queridos Dandies, llegado es el momento de comprar ropa. Ahora, que no es necesaria, porque comprarla por necesidad nos enfrenta a urgencias y prisas que nunca son buenas. Corremos el riesgo de adquirir lo que no nos sienta bien. Una camisa que no se ajuste a nuestro cuerpo o nuestro tono de color de piel o un zapato que cause ampollas en el pie son ejemplos de compras apresuradas.
Todo hombre elegante, todo Dandy, debe tener en consideración los plazos necesarios y obligados para proveerse de sus prendas de vestir. Dos o tres meses para sus camisas si ya tiene un modelo personalizado. En caso contrario, de dos a doce meses, en función de que su sastre y usted coincidan en la misma ciudad al mismo tiempo. Para los zapatos, unos cinco meses para culminar en una elección perfecta, si los compra pret a porter, y de cinco a doce meses si son hechos a medida.
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Cuarto de las Trivialidades

The Dandy's Perambulations, Autor Desconocido, 1819
Los Paseos del Dandy, imprimidos y publicados por John Marshall en el año 1819 al precio de un chelín y seis peniques, es un librito satírico bellamente adornado por dieciséis grabados caricaturescos. En verso, relata los accidentados paseos de un par de Dandies de la época. Los amigos Pink y McCarey salen a dar un paseo en bicicleta y se ven asediados por un sinfín de calamidades. El planteamiento, desarrollo y desenlace de un hecho aparentemente vacuo, da pie al desconocido autor para mostrarnos un detalle de las aficiones del Dandy de la época.
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Cuarto de las Trivialidades
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 Por Edgard Bulwer-Lytton, 1828
- No le pidas a tu traje que se adapte a tu cuerpo como un guante, sino que te adorne. La naturaleza no está para ser copiada, sino para ser exaltada por el arte. Apeles insultó a Protógenes por ser demasiado natural. - Recuerda siempre que vistes para fascinar a los otros, no a ti mismo. - Libera tu mente de cualquier pasión violenta a la hora del toilette. Una serenidad filosófica es perfectamente necesaria para tener éxito. Helvetio dice justamente que nuestros errores nacen de nuestras pasiones. - Recuerda que nadie sino aquellos cuyo coraje es incuestionable pueden aventurarse a ser afectados. Fue sólo en el campo de batalla que los Lacedemonios acostumbraban a usar perfume y rizar su cabello. - Para ganarte el afecto de tu dama, aparece negligente en tus ropas. Para preservarlo, sé asiduo. Lo primero es una señal de la pasión de tu amor; lo segundo, de su respeto. - Un hombre debe ser un calculador meticuloso para ser una persona bien vestida. No se debe vestir igual si se va a ver al ministro que si va a visitar a su dama o a un tío avaro, o a un primo ostentoso: no existe una diplomacia más delicada que la del vestir.
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Cuarto de las Trivialidades
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 “El admiraba el color de sus corbatas, la piel de su abrigo, y por encima de todo sus botas, que eran tan finas como guantes y parecían realmente insolentes en su inmaculada elegancia.” - Gustave Flaubert, La Educación Sentimental
“Un día cuando paseaba por Bond Street pensando en cuán impecablemente vestido estaba con mi traje marrón exquisitamente cortado, un caballero de aspecto muy distinguido me gritó, ‘¡La gente como tú debería ser disparada!’ – Cecil Beaton “El se sentó a la hora en los jardines de Kensington cerca del Drive, observando a la gente y los caballos y los carruajes; las rosadas bellezas inglesas, los sorprendentes dandies ingleses y los espléndidos fantoches.” – Henry James, El americano
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Cuarto de las Trivialidades
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 Todos mis escritos, todas mis pinturas, los hago en mis cuadernos Moleskine desde que los descubrí, hace ya más de diez años.
Desde hace más de dos siglos han sido usados, ellos o cuadernos como ellos, por grandes artistas y pensadores, como van Gogh, Picasso, Hemingway o Chatwin. Bruce Chatwin habla de ellos en "Songlines". Cuando fue a Tours a aprovisionarse, le informaron que "le vrai Moleskine n'est plus". Y fue en París, en aquella tienda de la rue de L'Ancienne Comédie donde compró todos los cuadernos que pudo, pero que no fueron suficientes. En 1998 un pequeño editor milanés revivió el legendario soporte bajo el nombre Moleskine.
Capturando la siempre voluble realidad, preservando los detalles, imprimiendo los aspectos únicos de la experiencia sobre el papel, mi Moleskine es el depositario de ideas y sentimientos, almacén de descubrimientos y peregrinaciones. Acompañante de instintos creativos y símbolo de mi nomadismo, intelectual y físico.
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Cuarto de las Trivialidades
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Este fragmento de película corresponde a “Onegin”, una maravilla protagonizada por Ralph Fiennes basada en la novela en verso Eugene Onegin de Alexander Sergeyevich Pushkin
¡Qué hermoso es contemplar el ritual de la preparación matinal y diaria de un Dandy!
Es natural para un Dandy no salir del vestidor hasta el mediodía, sobre todo si se trasnocha. Es fundamental tener un aspecto lozano y agradable antes de levantarse, y uno sólo puede mostrar al mundo una cara asentada y fresca si ha dejado pasar unas horas entre el despertar lamentable y la irrupción en el mundo exterior. Pero también porque hay que dedicar un tiempo considerable a una concienzuda y escrupulosa toilette. Lo mínimo es dedicar cada mañana dos horas generosas al cuidado y la apariencia personal. Y centrarse fundamentalmente en la higiene.
La mayor contribución de Brummell a la historia fue su obsesión por la higiene. Para él era una cuestión de orgullo no necesitar perfume: él no olía.
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Cuarto de las Trivialidades
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